
La primera vez que cuestione a Dios fue hace mucho tiempo, fácilmente años, 2005 para ser exacto, Julio para ser preciso. Una pequeñita de solo 5 meses de gestación moría por causas que solo Él sabría explicar; una relación no muy fructífera se rompía luego de años de amor eterno, disputas familiares y un corazón con odio aceptando un lazo que solo ofrecía ser una vía de escape. Aquella vez solo me abstendría de omitir comentarios, porque viéndolo muy fríamente, ese Ser fue un Daño colateral de algo que venia podrido hace mucho. Aun la recuerdo ya que fui, creo, el único afortunado de ver una fotito de un pequeño fetito, arropado con una mantita blanca, en las manos del padre, que desconsolado, solo tuvo 1 minuto para despedirse... esa foto aun la tengo, tanto en mi disco duro del pc y cerebral.
Mas tarde, fue el turno de mi madre, que ya en avanzados 6 meses de gestación nos sorprendía a todos, que en su longeva edad, una pequeña criatura se formaba en su vientre. Otra vez la ira en contra de Dios, quien a mi modo de ver, arriesgaba a una señora de 50 años a sufrir la perdida tanto de su propia vida como la de la bebe. Nuevamente El Pulento me abatía en su eterno esplendor de su inmensidad, ya que esa pequeña criatura tuvo un parto estupendo, un desarrollo mas que normal, y anda aquí rondando, caminando en sus dos piernas fuertes y sanas, inteligente hasta decir basta y con una alegría por resplandecer mi hogar con nuevos bríos de fuerza.
Recientemente, la que iba a ser la segunda mujer de la logia Barraza Riquelme sorprendía con una sorpresa mas que agradable. Mi cuñada, presa de un animo enorme al ya pasar el escollo que le ofreció su primer hijo, recibía esta bendición con la enorme alegría que solo una madre puede tener por la visita de una nueva vida. Una niñita que en sus avanzados 7 meses de gestación se desarrollaba a la par de cualquier embarazo. Hasta el fatídico pasado fin de semana donde su corazón lentamente comenzó a detenerse. Es difícil poder expresar sentimientos tan profundos solo en este wordpad. La impotencia, la soledad, la escasez de recursos para ser una ayuda, las ganas de ser poderoso para revertir una terrible situación se mostraban al cuadrado teniendo a mi hermano en Iquique, mas de mil kilómetros de donde me ubico. Msn, teléfono ò Face, no se compararían nunca al abrazo fraterno de un hermano, un padre y una madre. Dios nuevamente esta cuestionando mi forma de ser, nuevamente apunto mis flechas contra Él, pero en evidencia esta, que muchas veces no entendemos lo que pasa, solo Dios sabe cuando mostrarnos el camino del porque la Vida gira para tantos lugares distintos.
Esta vida es difícil, muchos sufren perdidas, otros la escasez de amor, otros la falta de compañía, etc. En estos momentos quisiera decirle a todos y cada uno de las personas que tal vez lean esto, que los quiero porque se que están ahí, donde los necesito para afrontar los embates de esta vida, tan desgraciada la mayoría de las veces.